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Instrumentos musicales para niños

Elegir el primer instrumento de un niño puede parecer difícil, pero se simplifica si se piensa en tres cosas: la edad, el espacio que hay en casa y las ganas reales del niño de tocar. Aquí tienes qué instrumentos suelen funcionar mejor en cada etapa y qué conviene mirar antes de comprar.

Campanas y xilófonos de colores para niños

Instrumentos para los más pequeños (0 a 3 años)

A esta edad no se trata de aprender a tocar, sino de explorar sonidos. Lo mejor son instrumentos de percusión sencillos, seguros y sin piezas pequeñas.

  • Maracas y huevos sonoros: se agarran bien y enseñan que moverse produce sonido.
  • Xilófono de madera de pocas notas: sirve para descubrir que cada barra suena distinto.
  • Tambor pequeño o pandero: trabaja el ritmo y la coordinación.
  • Campanillas: les gusta el sonido y el color, y se pueden usar con canciones.

De 4 a 7 años: primeros pasos con una melodía

Es la edad en la que empiezan a repetir una melodía sencilla. Los instrumentos más habituales son la flauta dulce, el ukelele pequeño, el piano o teclado de juguete con teclas de buen tamaño y el xilófono de varias notas.

El ukelele es una opción muy buena: es ligero, tiene solo cuatro cuerdas y se pueden tocar canciones con dos o tres acordes. La flauta dulce es barata y se suele usar en el colegio, así que se puede practicar en casa lo que se aprende en clase.

De 8 años en adelante: instrumentos de aprendizaje a largo plazo

Con más coordinación y concentración se puede elegir un instrumento para estudiar de verdad: guitarra, piano, violín, batería o saxofón, entre otros. Algunos se pueden empezar antes en tamaños reducidos, como el violín o la guitarra de media talla.

Cómo elegir bien: cinco cosas que mirar

  1. Que le guste a él. Si el niño elige o participa en la elección, practicará más.
  2. El tamaño. Un instrumento demasiado grande desanima y puede provocar malas posturas.
  3. El ruido y el espacio. Una batería o un saxofón en un piso pequeño requieren acuerdo con los vecinos.
  4. La calidad mínima. Un instrumento desafinado o que suena mal frustra; mejor uno sencillo pero que suene bien.
  5. Alquilar antes de comprar. En violín, guitarra o viento, probar unos meses evita gastar dinero si el niño cambia de idea.

Consejos para que no se canse a las dos semanas

Lo más importante es que practicar sea corto y frecuente: diez minutos casi todos los días rinden más que una hora el domingo. Fija una hora fija, deja el instrumento a la vista en lugar de guardarlo en el armario y pide que te toque lo que ha aprendido. Los primeros meses son los más difíciles; el avance se nota mucho después.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor primer instrumento?

No hay uno solo. Para los más pequeños, la percusión sencilla; a partir de los 4 o 5 años, ukelele, flauta o teclado; y desde los 7 u 8, el que más ilusión le haga.

¿Hace falta saber música para ayudarle?

No. Basta con acompañarle, escuchar lo que toca y animarle. Si hace falta un profesor, puede ayudar una escuela de música cercana.

¿Compro nuevo o de segunda mano?

De segunda mano puede ser buena idea si está bien cuidado y suena afinado. Pide que lo pruebe alguien con experiencia antes de decidir.

Si quieres complementar la práctica con escucha, lee nuestra guía de música para niños y descubre más en la sección Música.